Archivos de la categoría RESPUESTA CREATIVA

73 Las ironías de la reina y las tuyas

Todos sabemos que hay veces que decimos alguna ironía, que mentimos sin intención de engañar. Es un truco que tenemos para hacernos más expresivos.  Si les dices a los amigos que te has pasado toda la tarde haciendo trabajos y más trabajos del colegio y que te lo has pasado muy bien no les estarás engañando porque ellos te haan entendido perfectamente. Saben que no has dado ni golpe. Aunque no lo has dicho ellos lo han entendido así. Por el tono, por tu cara, porque te conocen, por mil detalles.

Y el Rey que conoce muy bien a la Reina le dice:

¿Tú nunca tienes ataques, verdad, querida? —le dijo a la Reina.
—¡Nunca! —rugió la Reina furiosa, arrojando un tintero contra la pobre Lagartija.

shutterstock_85103197
Está furiosa pero es capaz de decir “nunca”.

A ver que ironías se te ocurren ahora que ya casi hemos acabado el libro de Alicia. Te ha podido gustar mucho, o poco pero nos tienes que dar tu opinión con una fina ironía. No insisto más. Como ya sé que no eres capaz de hacerlo …

42 Pero qué hacer con el tiempo

¿Tú ya sabes qué hacer con el tiempo? ¿Cómo te llevas con él? ¿Sabías que es todo un personaje y que no está bien dedicarse todo el día a matar el tiempo? Admitamos que está bien pasar el tiempo, ¿pero matarlo?

—Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo —dijo el Sombrerero—, no hablarías de matarlo.
¡El Tiempo es todo un personaje!

En lugar de matar el tiempo es mucho mejor hacer tiempo, ¿no te parece? El tiempo tiene muchos misterios y uno de ellos es que aunque todo el mundo dice que siempre lleva la misma marcha hay veces que se pasa volando y otras que después de más de media hora aguantando algo tan pesado como … resulta que sólo han pasado cinco minutos. ¿Tú lo entiendes?

Son los misterios del tiempo. Sobre los que tienes que escribir. Qué misterios encuentras tú en el tiempo y cómo te llevas con él, cómo consigues que el tiempo sea un buen amigo tuyo.

11 A los loros no les gusta confesar su edad

 

A los loros no les gusta confesar su edad. Hablan y hablan pero cuando les preguntas que cuántos años tienen se hacen los despistados o salen con evasivas, se van por la ramas (cierto, se van por las ramas) …Eso le acurre a Alicia, ya lo sabes por la propuesta anterior, que tras llevar un rato hablando con el Loro este le dijo:

… «soy más viejo que tú, y tengo que saberlo mejor». Y como Alicia se negó a darse por vencida sin saber antes la edad del Loro, y el Loro se negó rotundamente a confesar su edad, ahí acabó la conversación.

Y el Loro debía tener buenas razones para no decir su edad. Ya se sabe que este tema a muchas personas e incluso a algunos animales les resulta bastante incómodo.

Con un poco de imaginación, sin embargo, tú puedes adivinar perfectamente, qué motivos tiene el Loro para no hablar de su edad.