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67 Reprimir no sé qué es

Tienes suerte de que no sabes qué es reprimir. Vives en libertad. Pero en Alicia, en plena declaración del Sombrerero, en medio del juicio por la desaparición de las tartas, pasa esto:

El desgraciado Sombrerero dejó caer la taza de té y el pan con mantequilla, y cayó de rodillas.
—Soy un pobre hombre, Majestad —empezó.
—Lo que eres es un pobre orador —dijo sarcástico el Rey.
Al llegar a este punto uno de los conejillos de indias empezó a aplaudir, y fue inmediatamente reprimido por los ujieres de la corte.
(Como eso de «reprimir» puede resultar difícil de entender, voy a explicar con exactitud lo que pasó.
Los ujieres tenían un gran saco de lona, cuya boca se cerraba con una cuerda: dentro de este saco metieron al conejillo de indias, la cabeza por delante, y después se sentaron encima).

Para reprimir al conejillo de indias han usando un método bastante llamativo y estruendoso. Quizás tú podrías sugerir otros métodos alternativos que sirviesen para reprimirle con menos violencia y de una forma más divertida. Podrían llevarselo a dar un paseo, o ofrecerle algo de beber y así estaría ocupado y no molestaría, quizás dejarle pintar durante un rato serviría para calmarle, et.

¿Qué propones tú para reprimir a este conejillo de indias al que le ha tocado el papel de conejillo de indias?

17 Otra vez un pronombre

Era otra ve el Conejo Blanco que volvía saltando poco a poco y mirando ansiosamente a uno y otro lado como si estuviera buscando algo. Alicia oyó que mascullaba para sus adentros: ¡Ay la Duquesa! ¡La Duquesa! ¡Por vida de mis queridas patitas! Hay de mi piel y de mis bigotes! Estoy tan seguro que me mandará ejecutar como de que los grillos son grillos! ¡Dónde diablos puedo haberlos dejado caer! ¡dónde, dónde!” …

¿Ya sabes lo que está buscando el Conejo Blanco? Dice “… dónde diablos puedo haberlos…” El pronombre “los” se está refiriendo a lo que no encuentra. Y según tú, ¿qué es lo que no encuentra? ¿Estás seguro? ¿Cómo de seguro? ¿Tan seguro como de que los grillos son grillos? ¿Cómo de seguro?

 

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03 Los bolsillos llenos del conejo

Estaba Alicia pensando y aquel conejo se le cruzó ante sus ojos y lo que vio a partir de ese momento fue sorprendente, aunque casi no se dio ni cuenta:

.

Así pues, estaba pensando (y pensar le costaba cierto esfuerzo, porque el calor del día la había dejado soñolienta y atontada) si el placer de tejer una guirnalda de margaritas la compensaría del trabajo de levantarse y coger las margaritas, cuando de pronto saltó cerca de ella un Conejo Blanco de ojos rosados.
No había nada muy extraordinario en esto, ni tampoco le pareció a Alicia muy extraño oír que el conejo se decía a sí mismo: «¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!» (Cuando pensó en ello después, decidió que, desde luego, hubiera debido sorprenderla mucho, pero en aquel momento le pareció lo más natural del mundo). Pero cuando el conejo se sacó un reloj de bolsillo del chaleco,…

una PDA tipo profesor poniendo faltas, un mp3 de los que usan algunos alumnos en sus ratos libres es decir a todas horas, …

 

Conejo

Y pensó Alicia que tú le echases un cable, una lista dijo, de otras palabras, es decir de otros objetos que aquel conejo empezó a sacar a pesar de la mucha prisa que llevaba.