Archivos de la categoría COMPARACIONES

40 Un cuervo y un escritorio se parecen mucho

Está puesta para muchas más de tres personas.
—Necesitas un buen corte de pelo —dijo el Sombrerero.
Había estado observando a Alicia con mucha curiosidad, y estas eran sus primeras palabras.
—Debería aprender usted a no hacer observaciones tan personales —dijo Alicia con acritud—. Es de muy mala educación.
Al oír esto, el Sombrerero abrió unos ojos como naranjas, pero lo único que dijo fue:
¿En qué se parece un cuervo a un escritorio?
«¡Vaya, parece que nos vamos a divertir!», pensóAlicia.
«Me encanta que hayan empezado a jugar a las adivinanzas.» Y añadió en voz alta:
—Creo que sé la solución.

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¿Ya sabéis cuál va a ser el tema de esta propuesta? Y quien dice un cuervo y un escritorio puede decir un saltamontes y una gallina, o un perro y una estrella de cinco puntas, … ¡Hay tantas cosas por ahí que se parecen en algo! Va a inventar parejas de cosas, personas, o animales, que tengan parecidos, que se parezcan en algo.

Y ya de paso abriremos los ojos como platos soperos, digo como naranjas, o como dos sandías, o como un par de lunas llenas, …

¿Tenéis ya la solución? ¿La compartimos?

27 Alicia es grande, Alicia es pequeña. Tamaños y comparaciones

Así pues, extendió los brazos todo lo que pudo alrededor de la seta y arrancó con cada mano un pedacito.
–Y ahora –se dijo–, ¿cuál será cuál?
Dio un mordisquito al pedazo de la mano derecha para ver el efecto y al instante sintió un rudo golpe en la barbilla. ¡La barbilla le había chocado con los pies!
Se asustó mucho con este cambio tan repentino, pero comprendió que estaba disminuyendo rápidamente de tamaño, que no había por tanto tiempo que perder y que debía apresurarse a morder el otro pedazo. Tenía la mandíbula tan apretada contra los pies que resultaba difícil abrir la boca, pero lo consiguió al fin, y pudo tragar un trocito del pedazo de seta que tenía en la mano izquierda.
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«¡Vaya, por fin tengo libre la cabeza!», se dijo Alicia con alivio, pero el alivio se transformó inmediatamente en alarma, al advertir que había perdido de vista sus propios hombros: todo lo que podía ver, al mirar hacia abajo, era un larguísimo pedazo de cuello, que parecía brotar como un tallo del mar de hojas verdes que se extendía muy por debajo de ella.
–¿Qué puede ser todo este verde? –dijo Alicia–. ¿Y dónde se habrán marchado mis hombros? Y, oh mis pobres manos, ¿cómo es que no puedo veros?

Alicia ya sabe lo que significa grande y pequeño. Tú también puedes y debes saberlo. De hecho grande y pequeño son términos relativos. Una oruga es grande si se la compara con una pulga pero es pequeña si la comparamos con una ardilla.

¡Alicia espera tus dobles comparaciones!

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21 Comparar es imaginar

Lo primero que oyó fue un coro de voces que gritaban a una: «¡Ahí va Pepito!», y después la voz del Conejo sola: «¡Cogedlo! ¡Eh! ¡Los que estáis junto a la valla!» Siguió un silencio y una nueva avalancha de voces: «Levantadle la cabeza… Venga un trago… Sin que se ahogue… ¿Qué ha pasado, amigo? ¡Cuéntanoslo todo!»
Por fin se oyó una vocecita débil y aguda, que Alicia supuso sería la voz de Pepito:
–Bueno, casi no sé nada… No quiero más coñac, gracias, ya me siento mejor… Estoy tan aturdido que no sé qué decir… Lo único que recuerdo es que algo me golpeó rudamente, ¡y salí por los aires como el muñeco de una caja de sorpresas!

Porque comparar es imaginar podemos hacernos una idea clara de lo que exactamente pasa con Pepito: “ha sido bruscamente, empujado”.Es decir, ha salido por los aires. Pero, ¿cómo? Como el muñeco de una caja de sorpresas, como un cohete, como …

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17 Otra vez un pronombre

Era otra ve el Conejo Blanco que volvía saltando poco a poco y mirando ansiosamente a uno y otro lado como si estuviera buscando algo. Alicia oyó que mascullaba para sus adentros: ¡Ay la Duquesa! ¡La Duquesa! ¡Por vida de mis queridas patitas! Hay de mi piel y de mis bigotes! Estoy tan seguro que me mandará ejecutar como de que los grillos son grillos! ¡Dónde diablos puedo haberlos dejado caer! ¡dónde, dónde!” …

¿Ya sabes lo que está buscando el Conejo Blanco? Dice “… dónde diablos puedo haberlos…” El pronombre “los” se está refiriendo a lo que no encuentra. Y según tú, ¿qué es lo que no encuentra? ¿Estás seguro? ¿Cómo de seguro? ¿Tan seguro como de que los grillos son grillos? ¿Cómo de seguro?

 

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09 ¿Dónde está mi gato? ¡Qué comparaciones!

“Oú est ma chatte?” Que era la primera frase de su gramática francesa. Al oír esto, el Ratón saltó espantado fuera del agua y se puso a temblar violentamente. “¡Oh, le ruego que me disculpe!”, exclamó Alicia, temiendo haber herido los sentimientos del pobre animalillo. “Me olvidé completamente que no le pueden gustar los gatos!”

¡No gustarme los gatos!”, gritó el Ratón con voz chillona y apasionada. ¿Es que te gustarían a ti si estuvieses en mi lugar?”

Hablarle a un ratón de gatos es como pasarse un verano bajo el paraguas, o como poner a un alumno vago en la primera fila de la clase, o como … A ver qué comparaciones se te ocurren.