Archivos de la categoría ARGUMENTACION

65 Los necesitas para el juicio

Para que el juicio sea lo más justo posible necesitas un juez, un abogado defensor, un abogado acusador, unos testigos y un acusado. Y el acusado tiene que estar acusado de algo. Pero, ¿de qué? En Alicia el título del capítulo 11 ya nos da alguna pista.

No había estado nunca en una corte de justicia, pero había leído cosas sobre ellas en los libros, y se sintió muy satisfecha al ver que sabía el nombre de casi todo lo que allí había.
—Aquél es el juez —se dijo a sí misma—, porque lleva esa gran peluca.
El Juez, por cierto, era el Rey; y como llevaba la corona encima de la peluca, no parecía sentirse muy cómodo, y desde luego no tenía buen aspecto.
—Y aquello es el estrado del jurado —pensó Alicia—, y esas doce criaturas (se vio obligada a decir «criaturas», sabéis, porque algunos eran animales de pelo y otros eran pájaros) supongo que son los miembros del jurado.

Con tantos juicios que habrás visto en la tele y lo que nos ha contado Alicia seguro que eres capaz de inventar un juicio y que no falte de nada. Y sobre todo al final tiene que haber una sentencia para el acusado. No lo olvides.

60 Preguntas con respuesta

Las preguntas con respuesta son las que se dicen porque sí. No queremos dar más detalles y decimos porque sí. Lo malo es que luego te pueden responder: ¿cómo que porque sí? Y eso significa que la gente no se ha quedado muy convencida. Eso es lo malo. Lo bueno es que puede ser muy divertido decir que hemos hecho tal o cual cosa porque sí.

“Porque sí” significa porque he querido, me ha apetecido, me ha gustado, o simplemente que algo no tiene explicación o nosotros no la conocemos y algo hemos de decir.

interrogacion

—Gracias —dijo Alicia—. Es muy interesante. Nunca había sabido tantas cosas sobre las pescadillas.
—Pues aún puedo contarte más cosas sobre ellas— dijo el Grifo.— ¿A que no sabes por qué las pescadillas son blancas?
—No, y jamás me lo he preguntado, la verdad ¿Por qué son blancas? —Pues porque sirven para darle brillo a los zapatos y las botas, por eso, por lo blancas que son— respondió el Grifo muy satisfecho.

Te lo resumo:
- ¿Por qué son blancas las pescadillas?
Y la respuesta es: por lo blancas que son. ¿Pillas? A ver si se te van ocurriendo preguntas que tengan ya, dentro, la respuesta.

47 Condenada a muerte ó convidada a una partida de cartas ó

Aquí, en Alicia, cualquier cosa puede ocurrir sin la más mínima lógica. Como le ocurre a Alicia que la condenan a muerte por haber dado un sopapo a la Reina. Eso dice el Conejo que es capaz de inventarse cualquier cosa con tal de salirse con la suya.

Y a ti también te pueden condenar a muerte  ó si  eres capaz de imaginar otra situación podrás salvarte de una muerte segura …

¿Dónde está la Duquesa?
—¡Chitón! ¡Chitón! —dijo el Conejo en voz baja y apremiante.
Miraba ansiosamente a sus espaldas mientras hablaba, y después se puso de puntillas, acercó el hocico a la oreja de Alicia y susurró—: Ha sido condenada a muerte.
—¿Por qué motivo?
—quiso saber Alicia.
—¿Has dicho «pobrecilla»?
—preguntó el Conejo.
—No, no he dicho eso. No creo que sea ninguna «pobrecilla».
He dicho: ¿Por qué motivo?»
—Le dio un sopapo a la Reina… —empezó a decir el Conejo, y a Alicia le dio un ataque de risa.

¿Qué hará la reina contigo? Te invitará a una partida ó te dará vacaciones para una semana, ó te dejará llegar al cole un par de horas tarde cada mañana, ó …

Inventa tú las opciones y quédate con una.

46 La reina manda cortar cabezas porque sí

Ya sabemos que las cartas tienen reyes, reinas, caballos, sotas, números, … Al comienzo del capítulo 8 Alicia se ha hecho muy pequeña, tan pequeña que ha entrado en un nuevo jardín en el que sí, se ha encontrado con toda una baraja de cartas con sus reyes y todo. Y la que se ha liado. Cualquier excusa le sirve a la reina para mandar cortar cabezas. Mira:

—¡Arriba! —gritó la Reina, en voz fuerte y detonante.
Y los tres jardineros se pusieron en pie de un salto, y empezaron a hacer profundas reverencias al Rey, a la Reina, a los infantes reales, al Valet y a todo el mundo.
—¡Basta ya! —gritó la Reina—. ¡Me estáis poniendo nerviosa!
—Y después, volviéndose hacia el rosal, continuó—: ¡Qué diablos habéis estado haciendo aquí?
—Con la venia de Su Majestad —empezó a explicar Dos, en tono muy humilde, e hincando en el suelo una rodilla mientras hablaba—, estábamos intentando…
—¡Ya lo veo! —estalló la Reina, que había estado examinando las rosas
¡Que les corten la cabeza!
Y el cortejo se puso de nuevo en marcha, aunque tres soldados se quedaron allí para ejecutar a los desgraciados jardineros, que corrieron a refugiarse junto a Alicia.

Vete pensando excusas que le podrían venir bien a la reina para cortar la cabeza de tu compañero de la derecha.